Calcolítico en Mesopotamia
El calcolítico en Mesopotamia es el periodo en el que se produce el paso de la prehistoria a la historia. No es apropiado utilizar la expresión protohistoria de Mesopotamia,
dado que es precisamente en este espacio donde se producen los primeros
documentos escritos; es decir, no había ningún otro pueblo histórico
que pudiera producir textos que sirvan a los historiadores como fuentes
indirectas para el estudio de esta sociedad en esta época (que es lo que
identifica a la protohistoria
para las demás zonas del mundo).
Sin embargo, existe algún uso de esa
expresión, que ha de entenderse simplemente como "primera historia" o
"comienzo de la historia", expresiones mucho más utilizadas en la
bibliografía (por ejemplo, en la clásica obra de divulgación de Samuel Noah Kramer La historia empieza en Sumer).
El calcolítico o edad del cobre es un periodo de la evolución cultural que corresponde al inicio de la edad de los metales, y sucede al neolítico.
Mesopotamia es la zona sur-oriental del creciente fértil: el espacio entre los ríos Tigris y Éufrates.
La abundante disponibilidad de agua, frente a la aridez de los espacios
circundantes, permitió la instalación de pobladores, que se vieron
estimulados al abandono del nomadismo por sus favorables características para el asentamiento, especialmente a partir de la aplicación de tecnologías de regadío (una de las principales innovaciones del periodo). El Éufrates, igualmente o más caudaloso que el Tigris, permitía la navegación (otra de las grandes innovaciones), especialmente en la zona sur de Mesopotamia, denominada Sumer.
A partir del 5000 a. C. se produce la transición al periodo
calcolítico, que comienza en el norte. Se empiezan a fabricar los
primeros utensilios de cobre relegando a la industria lítica. Aperece
una nueva alfarería más sofisticada (cerámica a torno, con utilización de la rueda,
otra innovación fundamental). Aparecen cultivos (trigo, cebada,
legumbres...) que suponen una extensión de la agricultura, además se
empiezan a criar animales domésticos: corderos, cabras, bóvidos y
cerdos.
La cultura más representativa es la del Tell Halaf que se extiende ampliamente por el norte de Siria hasta el Mediterráneo
y hacia el sur por las cuencas del Tigris y del Éufrates. Esta cultura
tenía hornos muy desarrollados, comerciaban con poblados de Anatolia
y del golfo Pérsico, tenían un gran avance de la industria metalúrgica
empezando por el plomo y un primer desarrollo del urbanismo.
La carencia de madera, piedra y metal hacía más difícil la
sedentarización pero los pueblos mesopotámicos conseguían acceder a
ellas gracias al comercio. El desarrollo de este comercio trae como
consecuencia un importante desarrollo de la sociedad mesopotámica, lo
que da lugar a la necesidad de organización a través de estructuras que
cada vez son más complejas.
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