Mesopotamia y Oriente Medio
La antigua Mesopotamia corresponde al territorio que abarca la cuenca fluvial de los rĆos Tigris y Ćufrates desde la prehistoria hasta la caĆda del Ćŗltimo imperio mesopotĆ”mico —el imperio caldeo o neobabilónico—. Durante esta etapa, Mesopotamia mantuvo ciertos caracteres comunes que permiten definirla como una unidad histórica.
Algunas de las civilizaciones mƔs destacadas de esta etapa fueron las de Sumeria, Acadios, Asiria y Babilonia.
Inicios del NeolĆtico
Los antecedentes del NeolĆtico se situaron en el Ć”rea de la cordillera del Tauro y la costa mediterrĆ”nea cananea, mediante la transformación de los cazadores-recolectores en agricultores y ganaderos, entre los milenios 12 y 10.2 Este cambio se fue haciendo mĆ”s evidente en el natufiense (10000-8300 a. C.) en las Ć”reas de Siria y CanaĆ”n principalmente. Entre 9300 y 4400 las formas protoneolĆticas ya predominaban en estas Ć”reas, ademĆ”s de empezar a notarse en Anatolia y los montes Zagros, regiones todas perifĆ©ricas al Ć”rea de Mesopotamia.Algunas de las civilizaciones mĆ”s destacadas de esta etapa fueron las de Sumeria, Acadios, Asiria y Babilonia.
Inicios del NeolĆtico
El perĆodo de El Obeid
Extensión de la cultura de El Obeid.
Es en esta etapa en la que se encuentran los primeros restos de edificios religiosos integrados en las ciudades.7 Inicialmente tenĆan la forma de terrazas, edificios de planta rectangular y techo plano. Estas construcciones son el origen de los zigurats, formados por la superposición de varias terrazas de anchura descendente.7
El perĆodo Obeid tambiĆ©n estĆ” marcado por el desarrollo y extensión de tĆ©cnicas de regadĆo mĆ”s avanzadas, mediante la construcción de canales de riego.8
El perĆodo de Uruk
Sello cilĆndrico e impresión: grupo de ganado en un campo de trigo. Caliza, Mesopotamia, perĆodo de Uruk.
El sello cilĆndrico estaba formado por una piedra u otro objeto de
material duro de forma cilĆndrica en el cual se tallaban motivos
decorativos. Este sello podĆa hacerse rodar sobre ladrillos de arcilla
aún blandos, grabando asà sus motivos en ellos.9 Museo del Louvre, Departamento de Antigüedades Orientales.
El perĆodo de Uruk se corresponde con los niveles arqueológicos XIV-IV de este emplazamiento. Algunos de los avances mĆ”s importantes se produjeron en los Ćŗltimos perĆodos. AsĆ, en los niveles V y IV aparece el sello cilĆndrico sustituyendo al plano.9
En el nivel IV se encuentran los primeros ejemplos de escritura, a base de dibujos. En el nivel III, ya fuera del perĆodo Uruk, hay restos de escrituras en sumerio, por lo que es posible que ya en el nivel IV Ć©sta fuese la lengua empleada.9 TambiĆ©n en este nivel se popularizó el uso del metal, especialmente cobre. Al final del perĆodo se empezó a utilizar el bronce, producido a base de cobre y arsĆ©nico o estaƱo.10
Otros avances que sucedieron en el perĆodo Uruk fueron la aparición del torno de alfarero, en sustitución de los anteriores mĆ©todos, lo que podrĆa indicar una mayor necesidad de piezas cerĆ”micas y que constituye un primer ejemplo de producción en cadena.11 Finalmente, es en este perĆodo cuando apareció la rueda, que revolucionó el transporte de objetos.12
Todos estos cambios tuvieron especial difusión en la zona sur de Mesopotamia, pero se extendieron por toda la región. AsĆ, se encuentran muestras en el norte de Siria, en TurquĆa o en Susa, en el actual IrĆ”n. Todos estos avances, y su difusión, fueron el sustrato que permitió el desarrollo de la civilización sumeria.9
Sumerios y acadios
PerĆodo dinĆ”stico arcaico o ProtodinĆ”stico (2700-2350 a. C.)
Detalle de un fragmento de la Estela de los buitres, en el Museo del Louvre.
Este fragmento representa la imagen de la primera formación en falange
de la que se tiene constancia. Se puede observar como el suelo sobre el
que caminan estƔ sembrado de cadƔveres. En la figura completa se ven
perros y buitres devorando los cuerpos, lo que ha dado nombre a la
estela.13
Esta proliferación urbana vino acompaƱada de un mayor desarrollo de la escritura que, en esta etapa, saltó desde su papel administrativo y tĆ©cnico hasta las primeras inscripciones dedicatorias en las estatuas consagradas de los templos. Posteriormente se ampliaron aĆŗn mĆ”s sus usos, empezando a inscribirse sucesos históricos, manuales económicos y religiosos y textos Ć©picos y mitológicos. Debido a esto se considera que el perĆodo dinĆ”stico arcaico representa la verdadera entrada de la región en la historia.14
En el Ômbito urbano, comienzan a aparecer palacios acompañando a los hasta entonces solitarios templos y se emprende la construcción de murallas, un hecho muy costoso para las ciudades de entonces que sólo puede justificarse por la existencia de continuas guerras entre éstas.14
Pese a la existencia de las listas reales sumerias la historia de este perĆodo es relativamente desconocida, ya que gran parte de los reinados expuestos en ellas tienen fechas imposibles. En realidad, estas listas se confeccionaron a partir del siglo XVII a. C., y su creación se debió probablemente al deseo de los monarcas de remontar su linaje hasta tiempos Ć©picos. Algunos de los reyes son probablemente reales pero de muchos otros no hay constancia histórica y otros de los que se sabe su existencia no figuran en ellas.14
Situación de las principales ciudades sumerias y alcance de esta cultura durante el perĆodo dinĆ”stico arcaico.
El Imperio acadio
Mapa de la extensión del Imperio acadio
con las conquistas de Sargón y las principales revueltas posteriores.
Los ciento cincuenta aƱos de dominio acadio dejarƔn un profundo recuerdo
en la metalidad mesopotƔmica, que, en los siglos posteriores, serƔ la
cuna de grandes imperios sucesivos, para cuyos monarcas, Sargón y su nieto, Naram-Sin,
se convertirĆ”n en los modelos arquetĆpicos de emperador. Sobre el
primero se proyectarƔn las virtudes a seguir, convirtiƩndole en mito;
sobre el segundo, el antimodelo del imperio agotado en sofocar
rebeliones.15
Culturalmente, Sargón de Acad era semita ya que su lengua era el tambiĆ©n semita acadio. Los semitas se habĆan ido asentado a lo largo de Mesopotamia desde hacia siglos (en torno al 3000 a. C.) procedentes posiblemente de Arabia, pese a lo cual, en tiempos de Sargón, estaban asentados principalmente en las Ć”reas del norte, como era el caso de Kish. No hay muestras de que estas migraciones se produjesen de forma traumĆ”tica, si no que parece tratarse mĆ”s bien de un proceso gradual.13 15
Sargón fundó una nueva capital en la que asentarse a la que llamó AgadĆ© —cuya ubicación es aĆŗn hoy desconocida— y se lanzó a la conquista de las ciudades sumerias y Elam, venciendo a Lugalzagesi y arrebatĆ”ndole asĆ la hegemonĆa. Tras esto, hacia 2370 a. C., consiguió expandir su dominio al resto de Mesopotamia: el valle del Ćufrates incluida Mari, el alto Khabur y el valle el Diyala, llegando probablemente hasta Anatolia. Sargón se convirtió asĆ en el primer monarca histórico que conseguĆa unificar toda la cuenca de Mesopotamia bajo un mismo mandato. Pese a que es probable que esta unidad fuese mĆ”s teórica que real, la figura de Sargón fue un referente constante para los monarcas que, posteriormente, tratarĆan de repetir su hazaƱa. De hecho, en Ć©pocas posteriores se le conoció como Sargón el Grande.15
La estela de Naram-Sin conmemora la victoria del monarca acadio contra el pueblo de los lullubi de los montes Zagros.
La imagen representa a un rey casi mitológico, del doble del tamaño de
sus soldados. En este grabado se observa una estilización de las figuras
humanas con respecto a las representadas en la estela de los buitres.16 15
Sin embargo hubo un pueblo al que Naram Sin no consiguió conquistar pese a que guerreó contra ellos y les infligió algunas derrotas. Eran los guti, que habitaban los montes Zagros y que atacaban y saqueaban continuamente las tierras del valle.16
Tras la muerte de Naram Sin, su sucesor e hijo, Sharkalisharri vio incrementada la presión sobre el imperio: Elam se rebeló, conquistando varias ciudades del sur de Mesopotamia. Posteriormente sufrirĆa invasiones por parte de los Amorreos, a quienes lograrĆa vencer, y de los guti a los que inicialmente tambiĆ©n reducirĆa. Sin embargo el imperio estaba muy desgastado y hacia 2230 a. C. sucumbió ante una nueva invasión de los guti que pondrĆa fin a la dinastĆa. Los nómadas alcalzaron la capital, AgadĆ©, y la arrasaron.17
Figura de Gudea, patesi o gobernador de Lagash, en el Museo del Louvre. La figura estĆ” realizada en diorita, un duro material que las ciudades importaban del valle del Indo, situado a unos 2000 km al oriente de Mesopotamia.
Tras su caĆda, la región entera cayó bajo el dominio de los nómadas guti, quienes se impusieron sobre las ciudades-estado de la región, especialmente en el entorno de la destruida AgadĆ©. Las crónicas sumerias los describen constantemente de forma negativa, como "horda de bĆ”rbaros" o "dragones de montaƱa", pero es posible que la realidad no fuese tan negativa; en algunos centros se produjo un verdadero florecimiento de las artes. Es el caso de la ciudad de Lagash, especialmente durante el gobierno del patesi Gudea. AdemĆ”s de la calidad artĆstica, en las obras de Lagash se utilizaron materiales provenientes de regiones lejanas: madera de cedro del LĆbano o diorita, oro y cornalina del valle del Indo; lo que parece indicar que el comerció no se debió ver especialmente lastrado. Las ciudades meridionales, mĆ”s alejadas del centro de poder guti, compraban su libertad a cambio de importantes tributos; Uruk y Ur prosperaron durante sus IV y II dinastĆas.18 15
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